domingo, 17 de octubre de 2010

Muere hijo de Gerard Depardieu

El lunes a la noche la tragedia visitó al afamado actor francés de nariz bicéfala.

"Entré a la habitación de mi hijo para hurtarle parte de sus ahorros.
Siempre los guardaba en una réplica tamaño natural del Obélix que interpreté en le grand écran" comentó el obeso artista galo. Al principio no notó
nada raro, el habitual olor a encierro se fundía con el esporádico perfume barato de mujer (al hijo de Gerard Depardieu le gustaba follar con inmigrantes árabes ilegales de trece años).
Luego de acostumbrarse a la penumbra, notó que la turquita de turno estaba aplastada por 84 kilos de pura aristocracia francesa. "No pude mover al pibe por nada del mundo, le hice consquillas en la zona dorsal con una plumita que usaba para sus juegos eróticos y ni así. Me di cuenta entonces que había perdido uno de mis 19 hijos, quizás el más querido" añadió un cabizbajo Depardieu. Las causas del fallecimiento no están esclarecidas del todo, las hipótesis apuntan al uso de sustancias ilegales, y también de droga.

El cadáver de la potencial terrorista preadolescente es un capítulo aparte de esta novela noir. Laetitia Casta (vecina de los Depardieu) le aseguró a este medio haber visto una bolsa de consorcio sospechosamente antropomórfica en un tacho de basura comunal y procedió a llamar a la Sureté en el acto. Depardieu minimizó los hechos: "Me hicieron una multa de 32 euros por haber tirado el cuerpo de la niña en el tacho que decía claramente: SÓLO PAPEL, y bueh, cosas que pasan." concluyó la estrella excedida de peso.


Hijo de Gerard Depardieu. Está muerto.



El Siestero de Rafaela , 12 de octubre de 2008


lunes, 11 de octubre de 2010

El Marajá de San Telmo

Son contadas las obras que nos llaman a ser visitadas varias veces. Uno de estos gloriosos casos es la inigualable sinfonía de la lucidez cinematográfica escrita y dirigida por Fabricio Baltasar Iglesias: Le Maharaha de Saint Elme, le cabreau mistérieux et la petite jolie fille conocida por estos lares como El Marajá de San Telmo.


María Pía Scavarda, protagonista del film. Influyó radicalmente en la indumentaria para-ir-a-misa de la época.


¿Existe alguien que no conozca la historia de Eliana y su cuñado misterioso vagando por las calles de San Telmo en busca del gángster de origen hindú Rafaello Savardiathan conocido como el Marajá para implorarle que le perdone la vida al prometido de la primera y hermano del segundo a cambio de la virginidad de la primera y la colección de trajes Armani del segundo ya que el prometido de la primera y hermano del segundo no pagó una apuesta de póker en tiempo y forma?

Lo dudo.

El primer y último film de Fabricio Iglesias, El Marajá de San Telmo (1964) rompió con algunos dogmas cinematográficos. Esta coproducción Franco-Hispano-Argentina era una oda a la avant garde: la última hora del largometraje no tenía diálogos, el vestuario era de los mismos intérpretes, no había una sola escena en interiores y constaba únicamente de tres tomas-secuencia de cuarenta minutos cada una.



Nicolás Zunino. Brilló como el cuñado misterioso.

Recuerda Iglesias en una entrevista de la TV5: "La película fue un furor en Francia porque tenía ese dejo de nouvelle vague que a ellos tanto les cabía. La crítica me veía como El hombre que renovó le nouveau cinéma, tuvieron que rebautizar la movida como le nouveau-nouveau cinéma. Lo que ellos no sabían era que yo contaba con muy poco dinero en la producción y tuve que improvisar sobre la marcha. Por empezar, no teníamos un editor, así que tuve que reducir el guión a tres tomas largas. Cuando comencé a rodar, mi hermana (Filomena Iglesias) falleció, ella iba a ser la encargada del vestuario. Y por último, tuve que sacrificar el sonido en directo del final ya que los equipos no andaban muy bien. Éramos jóvenes, qué querés".

Luego de su estreno, El Marajá de San Telmo corrió la misma suerte que la del cadáver de Eva Perón. Durante la última dictadura militar el general Jorge Rafael Videla secuestró todas las copias del film porque "mostraban una visión negativa de los juegos de azar". En 1983, con la vuelta de la democracia, el por entonces presidente Raúl Alfonsín las sacó a la luz, pero por tanto tiempo que los negativos se arruinaron un poco. Ulises Dumont, gran amigo de Iglesias, se encargó de restaurar el film y de distribuirlo de forma pirata en vhs.

Ninguna videocasetera detectó las copias truchas.


La archi-conocida escena de los mirones (El mirón de la derecha es Héctor Alterio. El de camisa blanca es Jean Paul Noher, tío de Jean Pierre)



El Siestero de Rafaela , 7 de enero de 2008